lunes, 31 de marzo de 2014

Same Mistakes: Capitulo XXII

Little White Lies

*Narra Amanda Roach*

La tienda Perfect Style se encuentra algo vacía. Es normal, a la una y media de la mañana la gente suele estar echando la siesta, o algunos que lleguen muy tarde, ahora comen. En Inglaterra solemos comer muy temprano comparado con países como España.
- ¿Tienes algo en mente?
Niego con la cabeza al mismo tiempo que empiezo a buscar algún vestido para mañana por la noche.
Tal vez algo rojo – murmuro cogiendo un vestido –. ¿Os gusta?
- Es mono – dice Becca ladeando la cabeza.
- ¿Te gusta este? – pregunta Jane señalando un vestido blanco de palabra de honor. Hago una mueca con la cara –. ¿Y esa cara?
- Odio los vestidos blancos – digo mientras Jane vuelve a ponerlo en su sitio.
- ¿Y eso?
- Emm... – pienso que responder le. La verdad es que no sé porque los odio –. ¿Manía adolescente?
- Eres tan rara – dice Jane mirándome confusa.
- ¿Gracias? – digo y todas nos echamos a reír –. No, ahora enserio. Voy a probarme este vestido haber que tal. ¿Vosotras no os compraréis nada?
- No soy rica, así que buscaré en el armario algo que ponerme – dice Becca para seguir mirando vestidos.
Me dirijo al probador, y sin quitarme la vista des del espejo, me quito el pantalón y la camisa que llevaba para ponerme el vestido rojo. Hago una mueca bastante mala delante del espejo.
- ¿Ya estás?
- Si, pero chicas no me convence este vestido.
Las chicas abren de golpe la cortina y me miran a través del espejo. Becca sonríe, mientras que la morena ladea la cabeza mirándome.
- A mi me gusta – dice Rebecca –. ¿Que le pasa al vestido?
- No lo sé, solo que no me veo con el – digo mirándome en el espejo.
No es que me quedase mal. Me llegaba por la rodilla, y era de tirantes finos con unos detalles en dorado por la parte de arriba.
- Me gusta – dice Jane –. Aunque si no te convence no te lo cojas. El vestido no es barato que digamos.
- Hagamos una cosa; vamos a mirar más tiendas, y si no vemos nada más me cojo esta vestido, ¿vale?
Las chicas asienten y vuelven a dejarme sola en el probador. Me quito el vestido y con cuidado de no romperlo lo dejo en el perchero para ponerme mi ropa de nuevo.
Dejo el vestido en su sitio y las tres salimos de la tienda. Estamos a punto de entrar en otra tienda cuando Jane se para en seco.
- ¿Ese no es Niall? – pregunta señalando a una cabellera rubia.
Entrecierro los ojos fijándome bien en quien Jane me señala, cuando puedo comprobar que efectivamente es mi novio. ¿Pero que hace aquí?
- ¡Niall! – grita Becca con su voz aguda.
El rubio se gira rápidamente y al vernos, os juro, que su cara se volvió más blanca de lo que ya era. Creo que hizo un amago de girarse y hacer como si nada hubiese pasado, pero era demasiado tarde y Becca ya se le había tirado al cuello.
- ¡Ey rubio, ¿que haces aquí?
- Eh, eh, eh... – empieza a tartamudear –. Yo... y los chicos, y... eh... eh... y fin – contesta.
- ¿Y eso que significa? – pregunto confundida.
- Pues lo que he dicho – contesta nervioso.
- Pero si no has dicho nada – digo parpadeando un par de veces.
- He quedado con los chicos – dice pudiendo acabar de hacer una frase entera.
- Oh, genial – digo sonriendo.
Todas mirábamos a ver cual era el próximo movimiento de Niall ya que tanto Jane como Becca como yo, sabíamos que mi novio estaba mintiendo o que intentaba encubrir a alguien.
- ¿Que chicos?
- ¿Quien va a ser, Amanda? Harry y Liam.
- No, Harry no puede ser porque está en el local dónde mañana será la fiesta – digo yo cruzándome de brazos. Lo pillé –. Niall, ¿que ocultas?
- Nada cielo. La verdad es que he venido a comprar tu regalo de cumpleaños – contesta mi novio con una sonrisa y yo me siento la peor persona del mundo.
- Oh, Nialler. Siento haber desconfiado de ti – digo dándole un beso –. ¿Nos vemos después del centro comercial?
- Lo siento, he quedado con los chicos para acabar de organizar una cosas. ¿Te paso a buscar mañana por la mañana?
- Claro – digo besándolo de nuevo –. Hasta mañana – digo y las chicas y yo seguimos mirando tiendas.


*Narra Niall Horan*

Me siento fatal por haberle mentido a Amanda, pero ella no podía saber nada de lo que le había prometido a los chicos. A Harry le prometí que Rose volvería y también prometí juntar al grupo de nuevo. La última parte la he conseguido. Zayn y Louis han vuelto. Solo me falta Rose...
Si ha recibido mi mensaje y me ha hecho caso, tendría que estar aquí en diez minutos, aunque no sé ni si sigue teniendo el mismo teléfono ni si después de la manera en la que le hablé quiera verme.
Espero.
Espero.
Espero.
Una hora.
Espero.
Espero.
Espero.
Dos horas.
Ni rastro de Rose.
Son las dos de la tarde y ya llego tarde para hablar con los chicos. Bueno, tampoco me esperaba que Rose viniese aunque tenía una pequeña esperanza.
Llego a casa y en el porche se encuentran Harry y Liam tocando el timbre todo el rato. Sonrío. Mis amigos son tontos, pero los quiero.
- Bú – digo.
- ¡Ahhhhh! – gritan los dos y yo empiezo a reír.
- ¿Y vosotros sois los duros? – digo intentando que se me entienda.
- Haber, que el duro aquí es Zayn – contesta Harry arreglándose el pelo.
- ¿No han venido? – pregunto mirando al suelo.
Los chicos niegan y entramos en mi casa. Empiezo a tocar la canción de Strong que Louis compuso pensando en Rose, cuando llaman a la puerta.


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Hola!! Bien se que es una mierda de capitulo y que a demás es muy corta pero quería dejaros con algo porque no voy a poder subir hasta mediados de abril más o menos, por motivos que obviamente están más que claros. ¡GRACIAS PROFES!
También me gustaría pediros un favor. Hoy me ha venido una inspiración sobre una historia, (si tengo mucha inspiración pero luego no escribo.... jejeje) y he empezado a escribir como una loca, pero ¡no tengo nombre para la protagonista! Y me siento rara escribiendo _________ todo el rato.... ¿Alguien tiene una idea? El ambiente está situado en Londres, of course... jejeje así que si alguna tiene una idea decidmelo en un comentario pliis! :) Por cierto alguien tiene Instagram¿¿

Marina xx

lunes, 24 de marzo de 2014

Same Mistakes: Capitulo XXI

STRONG

*Narra Rosalinne*

Ha pasado una semana y algo des de que Louis se fue, y des de que me hiciese una nueva amiga, la rubia. Paramos las dos en una gasolinera a ponerle gasolina a ambas motos cuando se me pinchó una rueda. Ella llamó a la grúa.
- Gigi, dame el cigarro anda – digo sentándome en el banco y extendiendo la mano hacía ella.
- Ya me debes dos, Rose – dice la rubia sonriendo y dándome el cigarro –. Ves a comprar a la tienda.
- Sabes que no tengo dinero y mis tíos no me quieren dar dinero. No quieren que me lo gaste en tabaco – digo encendiéndolo y dándole una larga calada.
- ¿Se lo has dicho? – dice ella impresionada y abriendo los ojos.
- Claro que no, pero me pillaron. Vine fumada de la fiesta de Peter y no me pude esconder.
- ¡La fiesta de Peter! – grita ella quitándome el cigarro y dándole una gran calada –. Me encantó esa fiesta, a demás de que el chico está como quiere.
Sonrío y vuelvo a llevarme el cigarro a la boca. He encontrado refugio en estos. Fumando, hace que me olvide de Louis.
Unos pasos se acercan a nosotros. Las pesadas botas negras dan fuertes golpes al suelo haciendo que haga un ruido bastante molesto. El chico, al andar, mueve su cuerpo de un lado a otro exageradamente, como diciendo «Soy un tipo muy chungo, no te acerques que te pego»
- Señoritas – dice haciendo una rara reverencia.
- Bryan – dice Gigi en forma de saludo –. ¿Que haces aquí?
- Quería fumar un poco.
- No es un buen momento, cielo – digo dándole otra calada al cigarro.
- Y alguien como tu me va a impedir algo así, ¿no? – dice sentándose y cogiendo mi cigarro.
- Me he encontrado a tu primo de camino aquí – dice devolviéndome el cigarro y expulsando el humo –. Me ha preguntado por ti.
- Debe estar odiándome.
- No te odia – confiesa el chico –. En realidad quiere que vuelvas a casa.
- No puedo. Soy una deshonra para esa familia. Al fin y al cabo siempre lo he sido.
Nos quedamos en silencio un momento. Ahora mismo, son las dos únicas personas que me importan un poco.
- Quizás deberías volver. Este es nuestro sitio, no el tuyo.
- ¿No entendéis que esta es la única manera de olvidarme de él?
- Encontraras otra manera – dice Bryan.
Gigi se mantiene al margen de la conversación. Sé que quiere que salga de las drogas, pero por otra parte quiere que me quede. Si salgo, me saldría de todo, incluido de estos amigos.
- Tu siempre has usado esta manera – digo yo mirándolo directamente –. ¿Porque yo no puedo?
- Hay una gran diferencia entre tu y yo – dice intentando no perder los estribos.
- ¡¿Cual?! – grito, ahora, ya cansada de tanta tontería.
- Tu tienes a gente que te quiere. Por el contrario, nosotros dos no tenemos a nadie – dice señalando a Gigi y a él mismo.
- A mi tampoco me queda a nadie – digo dando una calada rápida –. Mi tío me ha echado de casa, Bryan. Estoy viviendo con Gigi.
- ¿Como? – dice impresionado –. ¿No vives con tus tíos?
- Ayer me echó.
- Cuando tu primo me ha dicho que te echaba de menos pensaba que decía que echaba de menos a la vieja Rose. No literalmente que te echaba de menos. ¿Cuanto haces que no hablas con ellos?
- Con Des hablo cada día. Con Hazza no hablo des de que Louis se fue. Por lo que me ha contado mi prima, Niall, Liam y Hazza están empezando una banda.
- ¿Y las chicas?
- No he hablado con ellas – digo siguiendo fijamente la mirada a un gato que pasaba por delante –. ¿Sabías que mañana Amanda hace veinte años?
- ¿No vas a ir, verdad?
Niego con la cabeza mientras tiro la colilla del cigarro al suelo y lo piso fuertemente. Me gustaría volver el tiempo atrás. No volvería a cometer el mismo error.


*Narra Niall Horan*

- Creo que la canción ha quedado bien – digo apartando el cuaderno de mis piernas.
- Seguimos necesitando a Zayn y Louis. ¿Y si les llamamos y les pedimos que vuelvan?
- Zayn no creo que vaya a volver. Al menos por un tiempo, sigue pensando que Jane está aquí – dice Liam dejando la guitarra a un lado.
- ¿Y Louis? Llevamos más de una semana sin saber nada de él. ¿Estás seguro que no te dijo nada antes de irse? – pregunta el chico de rulos a Liam.
- Estoy seguro – contesta –. Tan solo me dijo que se iba. Que lo necesitaba.
- Esta banda no va a ir a ningún sitio si no vienen ellos. Mañana es la fiesta de Amanda, quería tocarle la canción. Estaba esperando haber si a esos dos se les pasaba la tontería pero por lo que veo no han aparecido.
- Haré que vengan – dice Harry –. Todo va a salir bien. Ojala yo estuviese en tu lugar.
- ¿No ha aparecido? – pregunta Liam y Hazza niega.
- Estoy preocupado. No podemos llamar a la policía ya que mi padre la echó pero... – dice el llevándose las manos a la cabeza –. La quiero de vuelta, chicos.
- Volverá, lo prometo – digo, aunque al segundo me arrepiento de haberlo hecho. No sé que hacer para que vuelva.
- ¿Lo prometes? – pregunta Harry con un brillo en los ojos.
Miro a los ojos a mi mejor amigo. Esos ojos azules verdosos cristalizados por las lágrimas. Pocas han sido las veces que he visto a Harry llorar.
- Lo prometo – digo abrazándolo.
- ¿Entonces...? – dice Hazza separándose y sorbiendo por la nariz –. ¿Como se llamará la canción?
Strong – digo decidido.
- Esta canción es increíble, pero, ¿como se te ha ocurrido?
- No fui yo – aclaro –. Fue Louis. Yo solo la he acabado.
- ¿Louis lo hizo?
Asiento, y los tres volvemos a nuestras labores. La canción tiene que estar perfecta para el cumpleaños de Amanda. Aún no sé como hacer que Rose venga, ni se como Harry hará para juntar al grupo de nuevo.


*Narra Louis Tomlinson*

Harold me había llamado la noche anterior pidiéndome que volviese a Londres aunque solo fuese por un día. Querían cantarle a Amanda la canción que yo había compuesto en su día pensando en mi chica. Antes de amigos eran mi familia. Y para ellos siempre se está disponible, así que le pedí a mi padre que me reservase el primero vuelo que encontrase para la mañana siguiente.
- ¿Me prometéis que volveréis – pregunta Nessie sosteniendo la maleta de Jane.
- Lo prometo – dice Jane cogiendo su maleta de las manos de mi enana.
- No lo decía exactamente por ti – dice mirándome –. Promete lo.
- Nessie, no puedo prometerte esto. También tienes que saber que mi lugar, ahora es Londres y el tuyo es Barcelona, con Tyler. Los chicos son ahora mi familia también.
- Solo te digo Louis que sepas quien ha estado para ti toda la vida.
- No los conocía antes – digo empezando a cabrearme.
- Estoy avisando. Piensa que a ellos los puedes tratar como hermanos, pero nunca lo serán de verdad.
Hacen una última llamada a nuestro vuelo. Mi hermana me hecha una mirada rápida y da la vuelta sobre sus talones para desaparecer entre la gente. Aunque no quiera aceptarlo, lo que ha dicho mi hermana me ha dolido bastante.
- ¿Vamos? – pregunta Jane cogiéndome de la mano.
Resoplo y asiento. Espero que el destino no sea tan desastroso y me haga encontrarme con Rose, aunque se que tardo o temprano tendré que encarar la.

El avión aterriza hacía las doce y media en el aeropuerto de Londres. Entre toda la gente que hay diviso una cabellera llena de rulos de lo más familiar.
- ¡Harold! – grito haciendo que medio aeropuerto se gire hacía mi.
- ¡Tommo! – grita él de vuelta cuando me ve.
Veo como Hazza viene corriendo hacía mi y se lanza encima mío con los brazos y los pies extendidos.
- BooBear se te ha echado de menos – dice revolviéndome el pelo.
- Harry – digo susurrándole alto en broma –. Recuerda que no podemos hacer nuestra relación pública, esta mi hermana delante – digo haciendo una seña hacía Jane consiguiendo que ella sonriera.
- Louis, ¡quiero gritarle al mundo que te quiero! – dice dando el grito de su vida siguiéndome la broma.
- Bien, basta de Larry Stylson por un rato – dice Jane acercándose a Harry –. ¿No me vas a saludar?
- Te fuiste sin decirme adiós – dice Harry haciendo un puchero gracioso.
- Lou también se fue sin decir adiós – dice ella. Jane 1, Harry 0.
- Está bien, ¡ven aquí pequeña! – grita él chico de rulos y mi hermana se tira encima.
- Te he echado de menos – confiesa sonriente.
- Yo también pequeña zanahoria – dice Hazza –. Vamos, es hora de ir a casa.
Ninguno toca te tema de Rose durante cinco minutos de coche, aunque todos queramos preguntar con ella. Pero nadie da el primer paso.
- ¿Y como estáis? – pregunto intentando soltar una pregunta indirecta.
- Bien, el grupo se ha roto un poco porque Za... – empieza Harry, pero al recordar que está Jane delante, se calla y empieza otra frase –. Bueno, va bien, pero Ro... – dice pero al recordar también que Rose y yo tuvimos problemas calla de nuevo.
- Puedes decir sus nombres. No hace falta que cambies de frase – dice Jane suspirando pesadamente.
- Lo que iba a decir es que el grupo se ha roto un poco porque Zayn se ha ido a – dice y mi hermana baja la mirada –. Y que Rose se ha ido de casa.
- ¡¿Como?! – grito haciendo que Harry se sobresalte, al igual que mi hermana –. Es decir, no me importa.
- Louis, ambos sabemos, yo el primero, que mi prima no tendría que haber hecho eso, pero de los errores se aprende, ¿no es así?
- Tal vez – digo dejando el tema a parte.
- Vamos Lou, sabes que en cualquier momento te la podrías encontrar.
- Si, pero prefiero no pensar en eso hasta que me la encuentre.


*Narra Harry Styles*

Aparco el coche cerca de la antigua casa de Zayn. Lou y yo bajamos el coche, pero siento como la pequeña Tomlinson no baja con nosotros.
- Jane, ¿no vienes?
- No, aquí estoy bien, gracias – dice sacando su teléfono.
- ¿Que hacemos aquí? – pregunta Louis mientras subimos las escaleras del porche.
- Ya veras – digo tocando al timbre.
- ¿Que estás haciendo? – pregunta Louis confuso. Entonces se oyen unos pasos –. ¿Quien está dentro?
Entiendo su confusión. La casa sigue siendo de Zayn por lo que se extraña que haya alguien dentro de la casa.
La puerta se abre y aparece un chico realmente familiar para nosotros. Se ha cortado el pelo y ahora tiene un aspecto más de «Mirame soy un tío chungo».
- ¡Tu malnacido! – grita Louis lanzándose a su cuello.
Cojo a Louis por los hombros antes de que le coja el cuello a Zayn y lo aparto unos pasos hacía atrás, poniéndome en el medio.
- ¡Basta! – grito cuando siento como Louis quiere acercarse de nuevo a Zayn –. Vamos a solucionar esto aquí y ahora.
- No tengo nada que solucionar con esta gente – dice Zayn mirando con algo de desprecio, pero también con tristeza a Louis.
- Te recuerdo que por tu culpa se ha roto la banda.
- ¡No, por mi culpa no! – dice Zayn apoyándose en la pared –. Tu fuiste quien dejaste One Direction el día que decidiste irte del país. ¡A Finlandia!
- ¡Tu fuiste el que dejaste destrozada a mi hermana!
Se crea un silencio que jamás había existido entre nosotros. Los ojos de Louis están llenos de odio, lo sé porque conozco a mi amigo lo suficiente. En cambio la mirada de Zayn ya no es la de desprecio de antes sino que se ha convertido en una de arrepentimiento.
- ¿Que haces aquí? – repite Louis mirándolo.
- Harry me ha llamado. Si no me equivoco mañana tenemos una actuación, ¿no es así?
- Que quede claro que no hago esto por ti – le dice a Zayn dándose la vuelta y yendo hacía el coche.
Sigo a Louis con la mirada hasta que se mete dentro del coche.
- Me odia – dice Zayn bajando la cabeza.
- Lo arreglaremos, ¿de acuerdo?
- ¡Zayn! – grita una voz aguda. Voz de chica.
- ¿Quien está dentro? – pregunto intentando asomarme.
- Nos vemos en dos horas – dice cerrándome la puerta en las narices.
- ¡En casa de Niall! – grito –. ¡Y tráete a la chica!


*Narra Janice Tomlinson*

Me miro por última vez al espejo de casa de Harry antes de bajar corriendo las escaleras de dos en dos. Amanda y Becca están a bajo con una sonrisa, y no tardo en tirarme encima de ellas.
- Chicas, os he echado muchísimo de menos – digo abrazándolas tan fuerte como puedo.
- No me estrujes que no quiero morir tan joven – dice Becca.
- ¡Oh dios mío! – grito tocándole el pelo a la más rubia.
Rebecca ya no tiene ese pelo largo y liso que le caracterizaba. Ahora se lo ha cortado a la altura de los hombros y se lo ha escalado
- ¿Que te has hecho en el pelo? – pregunto cogiendo un mechón.
- Oh, yo esperaba un «Becca, me encanta el nuevo peinado» – dice intentando imitar mi voz.
- ¡No hablo así! Y no me has dejado acabar. Iba a decir que, ¡me encanta! ¿Como es que te lo has cortado?
- Estaba ya harta de cuidarme el pelo tanto – dice señalándose las puntas –. Así que me lo corté.
- Te queda genial.
- ¿Hola? – dice Amanda poniéndose delante mío y alargando la palabra –. Yo también estoy aquí.
- Hola rubia – digo abrazándola fuertemente –. ¿Que hacéis aquí?
- Niall nos dijo que venías y decidimos venir a verte – dice Becca –. A demás mañana es el cumpleaños de Amanda y la inteligente aún no tiene vestido.
- Ni tu tampoco así que no digas mucho.
- ¿Centro comercial? – pregunto emocionada, y ellas asienten –. ¡Bien! Vamos.
- ¿No avisas a Louis?
- No es mi padre y ya soy mayor de edad. Por cierto, ¿y Des?
Las chicas se miran a los ojos, como hablando en código y yo sin enterarme de nada. Al final, Becca se gira hacía mi.
- No hemos visto a Destiny des de que os fuisteis. Siempre que íbamos a casa de Hazza con los chicos ella se encerraba a arriba. Lo está pasando mal.
- ¿Porque? – pregunto mientras abro la puerta.
- Rose se ha marchado de casa.



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Hola! Siento no subir en tanto tiempo pero es que no se me ocurren muchas ideas.
Bien, sobre el capitulo, ¿quien quiere matarme primero? Pero por favor de manera ordenada vale? jajaja

Quiero decir una cosita antes de irme porque tengo deporte ahora y tengo que hacer la mochila.... Esta novela esta acabando. No lo tenía planeado para tan pronto pero como os dije hace unas semanas, empecé una novela que planeaba subir y para que no se me olvidase empecé a escribirla y ahora no puedo parar. Así que cuando acabe esta empezaré a subir la otra.

Gracias!!

Marina xx

lunes, 3 de marzo de 2014

Same Mistakes: Capitulo XX

SOMETHING GREAT

*Narra Megan Swan*

A las diez y cuarto la bocina del coche suena y salgo de mi casa para poder ver a Adam. Creo que ha sido muy amable de su parte acompañarme al ginecólogo. La verdad, es que ya tengo ganas de saber que será.
- ¿Preparada? – dice con una sonrisa y arrancando el coche.
- Si – digo sonriendo también –. Quiero saber que será.
- ¿Tu que prefieres?
- A mi me gustaría una niña, pero no sé. Tampoco me importaría tener un hijo.
- ¿Dejaras al padre que lo vea?
- Por supuesto que no. Cuando en niño nazca, pondré una orden de alejamiento contra su padre el mismo día de su nacimiento. No quiero que tenga ni la menor oportunidad de acercarse a mi hijo.
- ¿Estás segura que hoy te dirán el sexo del bebé?
Asiento, y él sonríe. Estira su mano hacía la radio y la enciende. Suena Roar de Katy Perry. Sonrío aún más al oírla. Me encanta Katy Perry.
- ¿Te gusta la canción?
- Adoro a Katy Perry – digo asintiendo.
- Hemos llegado .
Adam aparca la camioneta en el aparcamiento del hospital, y se baja del coche. Con un gesto de lo más caballeroso viene hacía mi puerta y me la abre él. Río ante ese gesto.
- No sabía que podías ser un caballero – digo entrando por la puerta de hospital.
- Hay muchas cosas que no sabes de mi – dice pasando una mano por mis hombros.
Llegamos a recepción y mis manos empiezan a sudar. Estoy muy nerviosa. Es decir, ¿que madre de a penas dieciséis años no estaría nerviosa?
- ¿Nombre?
- Soy Megan Swan – digo poniendo mis manos en el mostrador pintado de blanco –. Tengo hora con el doctor Johnson.
- Si, aquí estás – dice la mujer mirando la pantalla –. Sala de espera número siete. Te llamarán en breve.
Asiento mientras respiro hondo. Adam me guía hasta una de las sillas, y me siento en ella siendo muy cuidadosa con mi barriga.
- ¿Te gustaría que estuviesen aquí? – pregunta Adam sacándome de mis pensamientos.
- ¿Como?
- Tus padres – aclara –. ¿Te gustaría que estuviesen aquí?
- Claro que me gustaría – confieso –. Pero están de viaje.
- Creí que habías dicho que estaban en una reunión.
- Pues eso, de viaje porque tienen que hacer una reunión – digo dudando de como suene la mentira que acabo de decir.
- Si, claro – dice Adam bufando con ironía.
- Señorita Megan Swan – dice mi médico sonriendo.
Le devuelvo la sonrisa y me levanto. Siento los pasos de Adam detrás mío, hasta que llegamos a su despacho y me siento directamente en la camilla.
- Hola doctor J – digo con una sonrisa –. ¿Como está?
- La pregunta aquí es como estás tu, Megan.
- Bien – asiento –. Creo que será un chico. Da muchas patadas.
- Bueno, vamos a ver.
El doctor J se pone unos guantes, mientras veo como Adam me mira sonriendo. Dándome el apoyo que nunca he tenido.
- Levántate la camiseta.
Obedezco al doctor y me levanto un poco la camiseta. Noto como Adam se pone nervioso en su silla y sus ojos se clavan en mi.
- Si no me equivoco vas ha hacer los seis meses de embarazo, ¿no?
- Exacto – digo mirando como pone un especie de pasta fría en mi estómago –. ¿Se ve?
- Miralo tu misma.
Miro hacía la pantalla, pero la verdad no se que es la cabeza y que son las piernas de mi hijo. Aún así me pongo a llorar.
- No distingo nada, pero tengo ganas de llorar – dice secándome las lágrimas –. ¿Es niño o niña?
- ¿Tu que quieres?
- Prefiero una niña, pero también me gustaría un niño – digo sonriendo esperanzada.
- Bien – dice mirando la pantalla –. ¿Como te quedarías si te dijese que vas a tener las dos cosas?


*Narra Vanessa Tomlinson*

Me encuentro intentando subir por el árbol «Mierda. ¿Porque nunca jugué a escalar con mis hermanos?»
Al cabo de cinco minutos de intentar subir, consigo escalar y quedarme colgada de una rama. No me veo pero estoy segura de que parezco una especie de Koala.
Chicos, ¿que ocurre aquí? – digo entrando por la ventana.
Mis hermanos se giran con miedo, y Louis me señala una cosa blanca que se encuentra en una esquina del dormitorio que parece ser de los pequeños.
- ¿Que...? – empiezo a preguntar.
Pero mientras intento formular la pregunta, la “cosa blanca” levanta la cabeza para dejar ver a una mujer blanca como la nieve, grandes ojeras negras y labios rojos. Involuntariamente suelto un grito de miedo y me aferro a mi hermano mayor.
- Mira Alison – dice Louis arrodillándose a su lado –. Está es Nessie. La pequeña Nessie.
- Están muertos, están muertos.... – susurra la chica una y otra vez balanceándose hacía delante y hacía atrás.
- ¿Alison? – pregunto y ella vuelve a bajar la mirada.
- No están... Murieron... Están todos muertos.... – dice ahora más alto sin dejar de balancearse.
- Alison – repite Louis.
- ¡Están muertos! – grita ella levantando la cabeza.
- Estamos vivos. Todos estamos vivos.
- No – dice Ali. Mi Ali levantándose –. Es solo el recuerdo. Un estúpido recuerdo. ¡Todos están muertos! – vuelve a gritar como una psicópata y sale corriendo.
Me quedo mirando al suelo sin saber que decir. Mi hermana mayor, mi ejemplo, mi modelo a seguir, está completamente loca. En ese momento el pitido de mi móvil suena.
- Es un mensaje, del hombre que me dijo lo de Alison – digo mirando el número.

How is your sister? Oh! Wasn't cancer? Oops, I was wrong... Enjoy. (¿Como está tu hermana? ¡Oh! ¿No era cáncer? Ups, me equivoqué... Disfrutad.)


*Narra Amanda Roach*

Me restriego los ojos con fuerza después de dormir tan solo nueve horas. Yo es que si no duermo catorce horitas no soy persona.
- Becca, ¿que narices haces a las...? – pregunto mirando mi reloj –. ¿A las diez de la mañana?
- Niña a esta hora todo el mundo esta despierto.
- ¿Quien te ha dejado entrar? Oh, no digas nada. La llave – digo recordando la llave que le dí.
- Es útil ahora que lo pienso – dice levantando la mano y mostrándome la llave.
- ¿Que quieres? – digo volviendo a poner la cara en el cojín.
- Hazza me preparó una cena romántica – dice mi mejor amiga suspirando –. Fue la mejor noche de mi vida.
- Oh – digo mirando al suelo –. Genial.
- No pareces muy contenta – dice frunciendo el ceño.
- Es que... – intento decir mientras me miro las manos –. Niall nunca me ha hecho algo así.
- Dios mío, Amanda, ¿es por eso? Cada uno tiene su forma de ser. Sabes que Harry suele ser más romántico. Niall es más tímido.
- Lo sé, lo sé – digo incorporándome en la cama –. Solo me gustaría que tuviese algún detalle conmigo, eso es todo.
- Oye, cambiando de tema. ¿Has hablado con Rose?
- No, no lo he hecho, y no lo haré.
- Sigo pensando que tal vez fuimos un poco duras con ella.
- Vamos Amanda, todo el mundo se equivoca. Y le ha tocado a ella equivocarse.
- ¿No te das cuenta? Si le mentía a Lou también nos pudo mintiendo a nosotros. No quiero falsos amigos.
- Nadie quiere falsos amigos. A veces las cosas no salen como uno quiere. Tal vez si escuchásemos a Rose...
- ¡No! – grito mirando mal a mi amiga –. Nos hizo daño.
Becca frunce el ceño, debatiéndose entre lo que le digo yo y lo que piensa ella. Se que tengo toda la razón. Rose no tenía ningún motivo para hacer lo que hizo. Al final se decide a hablar.
- Tienes razón.


*Narra Janice Tomlinson*

El reloj de muñeca emite un pequeño pitido a las once de la mañana. Después de la segunda visita secreta a Alison, los tres necesitábamos descansar. Había sido demasiada información para una hora que pasamos allí. Es decir, ¡mi hermana mayor estaba loca! Y bien loca.
- Nessie – digo moviendo la –. Nessie – repito –. ¡Vanessa Tomlinson! – grito haciendo que se despierte y caiga de la cama.
- ¡¿QUE HACES?! – grita molesta mi hermana, levantándose del suelo.
- James ha vuelto a casa, así que vamos a hablar con él. Avisa a Louis.
- Pero tengo sueño... y hambre también... Pídeme unas tostadas con mantequilla y azúcar.
- ¿Tostadas con mantequilla y azúcar? ¿Que es eso?
- En Cataluña lo comen mucho, ¿vale? – dice como si estuviese cansada de que todo el mundo le 
preguntase lo mismo.
- Venga mueve el culo – digo empujándola hacía el armario –. Te quiero preparada en diez minutos, ni uno más, ni uno menos.
- Si mamá – dice con recochineo.
- A mi no me hables en ese tono, jovencita – digo a Nessie y llevándome los dos dedos a los ojos y luego apuntándola a ella.
- Oh, vamos – dice con tono de pesadez –. Ves a despertar a Louis, pero a mi déjame. Quiero dormir. Demasiadas emociones por un día.
- ¿Y como se supone que tengo que despertar al oso perezoso de Louis?
- Tírale agua encima, quema su pelo, dale una ostia con una zanahoria, ¡yo que sé! Y luego tu eres la ingeniosa y creativa de la familia – dice con ironía.
- Cuando quieres llegas a ser muy estúpida, Vanessa.
- Yo también te quiero.
Abandono la habitación de mi hermana para dirigirme a la de Louis, quien se encuentra durmiendo plácidamente en la cama.
- Zanahoria.... – murmura en sueños –. ¡No me quites la zanahoria!
- ¡LOUIS WILLIAM TOMLINSON! – grito haciendo que se levante de golpe y caiga de la cama. Si es que Lou y Nessie son tan para cual.
- ¡¿TU ESTÁS LOCA?! – grita él levantándose enfadado.
- Hay gente que lo dice, pero yo no me lo considero – digo divertida.
- Jane, tenemos que hablar. 
- Eso nunca suena bien en boca de nadie.
- No quiero que vuelvas a ver a Alison.
- ¡¿Como?! – grito juntando las cejas, enfadada.
- Ya me has oído. Eres mi hermana pequeña y harás lo que yo te diga.
- Soy mayor de edad, no puedes prohibirme nada – aclaro haciendo un movimiento con mis manos.
- Como quieras, pero ¿de verdad vas a dejar que Nessie se meta en todo esto? Solo tiene diecisiete años y se va a casar. ¿Como crees que le está sentando todo esto?
- Pues mal... Supongo – digo indecisa –. Pero es su hermana pequeña y merece tanto como nosotros saberlo.
- Tenemos que alejarla de esto.
- Louis, Nessie va a cumplir los dieciocho dentro de pocas semanas. No vale la pena marcharse.
- ¿No te das cuenta? Tiene un familia en Barcelona, no podemos retenerla aquí.
Escuchamos unos pasos acercarse y a mi pequeña hermana parándose en medio de la puerta mientras se echaba el pelo a un lado.
- No, no paréis por mi – pide sarcástica –. ¿Sabéis? Pensaba que habéis cambiado, sobretodo tu Louis. Te lo diré muy despacio – dice mirándolo mal –. No soy una niña pequeña. Soy perfectamente consciente de que a mi hermana le faltan todas las neuronas de la cabeza, que piensa que estamos muertos, que el mundo se acabará antes de lo previsto si seguimos calentándolo de esta manera, que ahora la gente para olvidarse de sus problemas entra en el alcohol y las drogas, que...
- Creo que te estás desviando un poquito demasiado del tema – dice Louis haciendo un gesto con su brazo.
- No pienso irme. Este parte de la familia nunca se ha roto y esta vez no será la primera.
- Nessie no quiero que te metas en toda esta mierda siendo tan pequeña.
- Voy a estar bien Louis. Lo prometo. Pero tendrías que preocuparte un poco por ti también.
- ¿Por mi?
- Rose – se limita a decir ella.
- La he olvidado, ¿vale?
- ¿En tan poco tiempo? Ha pasado poco más de una semana.
- Estoy bien – repite él, ahora más seguro.
- ¿Listos?
Los tres asentimos al mismo tiempo y salimos del motel nerviosos. No es la primera vez que entramos en casa de Ali. Ahora parece una desconocida para mi. Ella era la hermana que yo siempre había admirado. Y para no hacerlo. Alison era como la reencarnación de Afrodita, la diosa griega de la belleza. Sus pómulos siempre perfectos, sus ojos marrones atrayentes para cualquiera y su sonrisa de dentadura.
Nos detenemos delante de la puerta, y por un segundo el estómago se me cierra, algo que jamás me había pasado. Louis da un paso al frente mientras la mano le tiembla notablemente. Sé que se quiere hacer el fuerte delante de nosotras, pero somos sus hermanas y no nos puede engañar.
- ¿Vosotros otra vez? ¿Que queréis ahora?
- Por favor, queremos hablar con Alison – dice Louis –. Lo necesitamos.

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Hola chicas! Mirad que buena he sido y he subido capitulo aunque no hayamos llegado a los cinco comentarios. Pero como tengo fiesta hoy he aprovechado para escribir.
Os voy a decir una cosa que alomejor me queréis matar pero me he quedado con pocas ideas para esta historia. Os explicaré el porque:
Me vino a la cabeza una historia a la que llamaré Over Again en la que los protagonistas serán los trillizos Styles (Marcel, Edward y Harold). Entonces empecé a escribir esa historia que va viento en popa, por cierto, y ahora ya no escribo esta porque me quedo sin ideas.
Intentaré rebuscar en mi vacía cabecita algunas ideas e intentaré subir capitulos aquí.

PD: Dream Rose a que esperas para subir? Rápido que necesito capitulo.
PD2: Todas las que tenéis novelas A SUBID YA!

Marina xx