sábado, 13 de septiembre de 2014

Wild: Capitulo Uno

Welcome to Well's Ranch


El viento soplaba y Lauren deseó que su padre viniese ya a buscarla. Su pelo rubio no paraba de moverse a causa del viento lo que hacía que ella tuviese que estar constantemente arreglándose lo. Era una chica presumida. Se le veía a kilómetros. El maquillaje y la ropa de marca la delataban. ¿Dónde narices está mi padre?, pensó ella.
Una de las cosas que más odiaba era tener que venir a pasar la estúpida temporada con su padre. Ella estaba bien dónde estaba. Con su madre, en California. Estúpida custodia, pensó otra vez. Había llamado más de diez veces a su padre pero siempre le saltaba el contestador.
Se abrazó a ella misma. Nunca pensó que en Londres pudiese hacer tanto frío. Acostumbrada al calor de California, el mínimo viento era demasiado para ella.
Vio des de lo lejos, como un carro se acercaba a ella. Si, carro. Dos caballos tiraban de un carro completamente negro. Delante, un hombre con un sombrero parecido a los del oeste, iba sentado cogiendo las riendas de los dos animales.
¿Lauren Well? – preguntó.
En ese momento la chica llegó a la conclusión de que no era un hombre. Debería tener unos veinte años más o menos. Lo único que podía verle eran unos labios rosados y carnosos.
- Si soy yo.
- Su padre me envía a buscarla – contestó el chico con una sonrisa torcida.
- Genial, ya era hora. Si llego a pasar dos minutos más aquí me congelo.
El chico le abrió la puerta para que pudiese entrar, y se encargó personalmente de las maletas de la hija del jefe. Era preciosa, aunque hasta un ciego podría notar lo pija que era.
Ella tampoco se molestó en intentar entablar una conversación durante el camino. ¿Para que? Esperaba no volver a encontrarse más con ese chico, simplemente porque no quería hacer amigos en este insignificante pueblo a las afueras de Londres. Ella quería volver a California, con su madre, sus amigos. Tampoco quiso mirar por la ventana. Sabía que a la mínima que viese una vaca pastando querría dar media vuelta, así que se limitó a ponerse sus cascos y escuchar música.
La relación con su padre nunca había sido de lo mejor. No porque él no le hubiese hecho caso o porque ella no quería saber nada de él, sino porque para Lauren su padre era un desconocido. Lo veía un mes cada dos años, ya que era lo que sus padres acordaron cuando decidieron su custodia.
Hemos llegado, señorita.
La voz del chico la sacó de sus pensamientos. Suspiró y salió por la puerta. Cuando estuvo fuera deseó no haber salido nunca de ese coche. La boca se le abrió tanto, que el chico que estaba a su lado no pudo contener una risa. Se veía graciosa de esa manera. Nunca pensó que la chica del jefe viniese a verla. La última vez que la vio tendría siete años, y él diez. Por lo que su mejor amigo, Zayn Malik, le había explicado, Lauren era una chica muy amable y muy atenta, pero tenías que caerle bien a la primera, sino difícilmente querría mantener una conversación contigo. Era terca. Mucho. Recordaba que Zayn siempre lo decía cuando hablaba de Lauren. Ellos dos habían sido mejores amigos, pero dejaron de hablarse cuando los padres de ella se divorciaron.
- ¿Que es esto?
- ¿A que se refiere? – inquirió el capataz con una sonrisa divertida.
- ¡A todo esto! Sabía que papá vivía en el campo, pero la última vez que vine no vivía en esta casa.
- Su padre decidió que quería conservar las tierras que su padre, es decir, tu abuelo le había dejado, así que vendió la antigua casa y se construyó esta más grande en las tierras. A demás si mira hacía allí verá que hay caballerizas y corrales.
- ¡P-pero, esto tendría que ser ilegal! – gritó ella desesperada.
- Lo siento preciosa – dijo él chico.
Ella lo miró de arriba a bajo y por fin pudo fijarse en sus ojos. Verde-azulados. Espalda ancha, brazos fuertes. Cuando llegó a sus piernas se quejó mentalmente. Madre mía Lauren, tiene mejores piernas que tu. Llevaba puestos unos vaqueros desgastados, manchados de barro por las rodillas que le sentaban muy bien. Llevaba una camiseta blanca y encima una de cuadros, remangada hasta los codos. Encima de su cabellera llena de rulos llevaba puesto un gorro. Lauren pensó que se veía condenada mente bien.
¿Puedes llevarme con mi padre? – dijo Lauren señalando la casa.
- Su padre no se encuentra en casa, señorita – dijo el chico bajándose el gorro –. La espera en los establos. Tiene una sorpresa para usted.
El chico se giró sobre sus talones. Le gustaba ver a la pequeña Lauren Well pasarlo mal en el campo. Des de pequeño, él sabía que las niñas mimadas no estaban hechas para el campo, y Lauren era un gran ejemplo de ello.
Al menos dime tu nombre, ¿no? ¿O quieres que hable con un extraño todo el día?
El castaño se giró y sonrió, mostrando unos hoyuelos y unos dientes que a la rubia le hacían recordar a un estúpido chico de rulos, molestándola todos los días de su vida.
- Harry Styles, señorita. Encantado.

2 comentarios:

  1. Yeii Subiste Cap! Jeje Gracias Gracias Gracias xd! Siguela pronto :D pd:javii

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  2. ERES MALA CARACOLITA, NO ME HAS AVISADO DE QUE YA TENGO ALGO MÁS QUE LEER Y HASTA AHORA NO ME HE DADO CUENTA!!! CÓMO PRETENDES QUE TE MARTIRICE SI ME EVITAS?! Ah claro, por eso me evitas no? Para que no te martirice xD (Que filosofa yo no?)
    (P.D: hablando de filosofía, ya he entrado en mi nuevo insti y estoy cagada pero cagada de verdad Y ODIO A LA DE FÍSICA! Se merece un buen ostiazo en la cabeza!)
    Bueno, ni que decir tiene que Lauren me cae mal, mal, MAAAAL! Y que al imaginarme a Harry vestido de vaquero me ha dado una risa floja que creo que mi padre ha cogido el móvil para llamar al manicomio. Y no sé... como que me pega que Zayn y esa tía borde sean amigos JAJAJAJAJAJAJAJAJA tan estilosos los dos JAJAJAJAJAJAJ que mal estoy de la cabeza no?
    P.D2: pues eso, que ya te vuelvo a martirizar para QUE SUBAS PRONTÍSIMO!!!!!
    P.D3: bueno, te veo en Narnia y eso ;)
    (SUBESUBESUBESUBESUBESUBESUBESUBESUBESUBESUBESUBE)
    xxxx

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