domingo, 26 de octubre de 2014

Wild: Capitulo Cuatro

Pure Casuality, I guess

El pecho de Jamie subía y bajaba con fuerza e intentaba no soltarle un puñetazo a Lauren en toda al cara.
¿Que quieres decir con que no he cambiado? ¿A caso querías que cambiara? Creí que éramos mejores amigas – dijo Lauren cruzándose de brazos.
- Lo somos. Pero, Lauren, cuando eras pequeña te lo permitía. ¿Ahora? No. Se supone que eres casi una adulta. ¿Como puedes seguir siendo tan superficial?
- No soy superficial, soy realista. Un chico de campo al que se le tiene que pagar una miseria para poder comer no puede salir con una chica de una alta clase que gana más dinero en una semana que él en toda su vida.
- Él ha tenido muchos baches en su vida. El problema es que no has sabido verlos.
- ¡¿Como iba a verlos?! Si lo conocí hace cuatro días.
- ¿De verdad no recuerdas a Harry?
Lauren negó con la cabeza y Jamie suspiró fuerte. ¿Como no podía acordarse del chico al cual le hizo la vida imposible? A Harry nunca le había gustado llorar delante de la gente, pero con la pelirroja lo había hecho más de una vez.

Flashback. Febrero 2001

- ¡Jamie, Jamie! – gritó un chico corriendo hacía la pelirroja.
- ¿Que pasa? – dijo ella colocándose bien una florecita –. ¿Porque lloras? – preguntó mirando triste a su mejor amigo de siete años.
- Ha sido Lauren... – dijo el pequeño.
- Oh Harry, ¿que ha hecho ahora?
- M-me ha dicho que ac-acabaremos en la c-calle porque mi m-mama no gana lo suficiente para mantenernos a t-to-todos.
- Hazza... – dijo Jamie con su dulce vocecita –. No le hagas caso. Ella es así pero en realidad es buena.
- ¿Como puede ser tu mejor amiga...? – preguntó el chico dolido, limpiándose una lágrima con la mano –. Me hace daño.
- Algún día todo pasará Hazza. Lo prometo – dijo la chica enseñándole su dedo meñique.
El chico cogió con su dedo meñique el de su mejor amiga y lo apretaron fuertemente. La pelirroja le sonrió y le transmitió una confianza a su amigo quién creyó las palabras de Jame. Algún día todo estará bien, dijo Harry repitiendo las palabras de su amiga. Muy en el fondo deseaba que esa chica desapareciese de su vida para siempre.
Fin del flashback. 2014

- Lo siento pero no se de que me hablas, Jamie. Yo nunca podría ser amiga de algo tan inferior como Harry.
- ¡No fuiste amiga de Harry! – gritó Jamie –. Enserio Lauren, eres peor de lo que te recordaba. Tu padre no te inculcó estos valores.
- Es lo que mi madre siempre me ha dicho – dijo Lauren subiendo y bajando los hombros –. No soy quien para discutirla.
Jamie se quedó sin aire en los pulmones. Nunca le había gustado la señora Well. Recordaba que siempre le hacía tomar el té a las tres y media de la tarde cuando Jamie le había dicho que no le gustaba. Era una persona muy reservada y fría y Jamie odiaba la gente así. Por el contrario, su padre siempre había sido más abierto y cariñoso, y no tenía ningún problema por mantener una conversación estúpida con una niña de cinco años.
- ¿Y aún teniendo diecisiete años no te has decidido a cambiar? ¿Porque no sigues los consejos de tu padre?
- Él nunca estuvo allí cuando le necesité. Él es un extraño al que hacía dos años que no veía. Solo me llamaba por Navidad y por mi cumpleaños. ¿De verdad quieres que siga los consejos de alguien a quien jamás le importé? – dijo Lauren con los ojos aguados.
- Vamos, Lauren, sabes muy bien que eso no es así. Tu padre ha dedicado su vida entera en darte una vida mejor. Quería ser alguien a quien tu pudieses admirar. Solo quería lo mejor para ti – le dijo Jamie, intentando que entrase en razón.
- ¡No! – gritó ella –. Mi madre siempre me lo ha dicho. ¡Siempre ha dicho que mi padre pensó des del principio que era un estorbo, un error! No quiero estar con él. ¡Quiero volver con mi madre a California!
Lauren salió corriendo de allí, dejando a Jamie totalmente sorprendida. No podía contar con los dedos la de veces que su padre le había dicho que la quería, después de haber hablado con el padre de Lauren. Recordaba que venía a casa tarde, e iba a su habitación. Se sentaba a su lado en la cama y la despertaba, para susurrarle un “te quiero”. Un día, Jamie le preguntó a su padre porque hacía eso. Él simplemente le contestó que odiaba ver a su mejor amigo, el padre de Lauren, en ese estado y que no quería que a nuestra familia le pasase lo mismo, por eso siempre le decía que la quería. Para que jamás lo olvidase.

Lauren corrió todo lo que pudo. Las lágrimas empezaban a caer por sus ojos y la calor se hacía más presente todavía. Entró, totalmente consciente, en el bosque hasta llegar a el Gran Árbol. Todos los niños conocían aquel árbol. Justo al lado había un gran lago y, en las noches de verano, todos venían aquí a bañarse y hacer una pequeña hoguera.

Jamie corrió hasta la casa del Rancho de la familia Well y empezó a gritar el nombre del propietario, como una completa desesperada. Nadie contestaba y Jamie tenía miedo. Había visto a su mejor amiga entrar en el bosque. Habían rumores de que habían lobos, lo cual nunca se había comprobado, pero de lo que estaban seguros todos es que habían jabalines y panteras, y esa no era una buena manera de entrar allí. Nunca habían atacado a un grupo grande de gente, menos si había fuego, por lo que los niños jugaban allí sin problema alguno, siempre con la vigilancia de los padres. Pero, entrar allí sola, sin ningún tipo de fuego o arma con la que defenderse, era la cosa más estúpida que Jamie había visto en su vida.
Corrió hacía la cocina dónde vio a Harry, con un chico que jamás había visto, comiendo un bocadillo y hablando de motos.
- ¡Harry! – gritó Jamie lanzándose a su cuello.
- Jame, ¿que pasa? – dijo asustado al ver los ojos llorosos de su amiga.
- Es Lauren – dijo entrecortada mente. Había conseguido estar diez minutos sin llorar, pero ahora ya no podía aguantarlo más.
- ¿Que le ha ocurrido? – dijo Harry secando le las lágrimas –. ¿Se ha tropezado con una gallina, ha comido pienso, se ha caído en el barro? – preguntó intentando hacerla reír, pero Jamie negó.
- Ha entrado en el bosque.
Harry abrazó a Jamie más fuerte, pensando en que la hija del jefe era bastante estúpida. Nunca había habido ningún problema en aquel bosque pero siempre había una primera vez para todo.
- Voy a ir a buscarla. Quedate aquí, ¿de acuerdo?
- No, no, yo voy contigo – dijo secándose las lágrimas y respirando profundamente - No puedes ir solo al bosque.
- No voy solo – contestó él sonriendo –. Lou – dijo dirigiéndose a su amigo –. Quédate con ella. Ahora vuelvo.
- ¿Con quien irás Harry? – preguntó ella siguiéndolo hasta la puerta.
- Ahora vuelvo – repitió besando su cabeza.
Harry fue de camino al bosque. Se sentía mal por haber mentido a Jamie pero si le hubiese dicho que iría solo no lo hubiese dejado. No le preocupaba ir al bosque. No era la primera vez que iba ni sería la última. Solo tenías que saber por dónde moverte y por dónde es recomendable no ir. Y Harry lo sabía.

Lauren veía las ramas moverse y empezó a tener frío. Sentía como sus huesos se congelaban debajo la camiseta de manga corta. Fuera del bosque no hacía frío pero dentro, con la humedad, una chaqueta no te venía mal.
- Mierda... - susurró intentando entrar en calor frotándose los brazos.
Empezó a oír ruidos. Ramas que se rompían. Hojas que se movían. Ella no se acordaba de aquel bosque. Sabía que de pequeña había ido más de una vez pero la memoria le había jugado una mala pasada y no recordaba como se salía.
Se levantó, asustada, intentando recordar las clases de Taekwondo a las que su padre la había apuntado cuando tenía cinco años, y que ella dejó cuando cumplió los siete.
Y de repente todo fue muy rápido. Sintió una rama romperse detrás suyo. No le dio tiempo ni a girarse. Alguien le había tapado la boca con una mano. Sintió un cuerpo masculino detrás suyo y no necesitó mucho tiempo para saber quien era. Harry estaba detrás de ella.
- No te muevas... – le susurró al oído. Ella asintió y Harry le soltó la boca –. He visto una familia de panteras negras a pocos metros de aquí. Tenemos que irnos.
- ¿C-como sabías que estaba aquí?
Harry le miró los ojos y por un momento quiso decirle que este siempre había sido el sitio favorito de Lauren cuando era más pequeña. Muchas veces había tenido que venir a buscarla porque se había enfadado con Jamie. Cuando ella lo veía le gritaba y se iba.
- Pura casualidad, supongo – se limitó a decir.


1 comentario:

  1. CARACOLITAA!! He visto tu mensaje de socorro y... bueno, mensaje, ya sé que no soy SUPERWOMAN *-*
    Se me ha olvidado lo que te estaba contando porque me he ido a merendar JEJE Por dónde iba...? Nah, no sería importante (a otra cosa mariposa)...
    Me está gustando un poco demasiado tu nueva novel, ES TAN NATURAL QUE ES COMO SI NO HABLARA DE LOS CHICOS, ES PERFECTA!!!! Ni forzada ni nada *----* Sigue así en serio.
    No he muerto con las canciones nuevas, tranquila... ha sido por el vídeo de SMG. ESO SÍ QUE HA SIDO LA MUERTE!!!!!! Ya estoy rezando para que me regalen Four por mi cumple O.o
    Verás, como creo que ya sabes, este año he empezado en el instituto y estoy algo así como... abrumada :/ Gente nueva, profes nuevos, examenes nuevos... ESTOY TAN AGOTADA CUANDO LLEGO A CASA QUE HAGO ALGO QUE NO HE HECHO NUNCA: ME ECHO UNA SIESTA!!!!!! No sé si voy a seguir escribiendo en Stolen Lyrics porque además estoy con los preparativos para enviar mi novela "seria" al concurso y eso... Ya tomaré una decisión para navidad (supongo).
    Mientras tanto SIGUE ESCRIBIENDO PARA QUE LA GRAN DIOSA ROSIE NO SE ENFADE Y ENVÍE UNA LLUVIA DE UNICORNIOS SOBRE TU CABEZA!!!
    En serio, estoy tan cansada que ni voy a dejarte posdatas O.O (estaré enfermando?)
    xxxx

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